Runtime Cine y Series emite el próximo domingo 26 de abril a las 22:00h un especial con motivo del 40 aniversario del accidente nuclear de Chernóbil, una de las mayores catástrofes medioambientales del siglo XX. La programación recupera una historia poco conocida que conecta Ucrania y Cuba a través de un programa médico internacional dirigido a niños afectados por la radiación.

El documental, dirigido por Ernesto Fontan, reconstruye el traslado de más de 26.000 niños ucranianos, rusos y bielorrusos a la localidad de Tarará, en Cuba. Durante dos décadas, estos menores participaron en un programa de recuperación integral que implicó a personal sanitario, traductores y equipos de apoyo en un contexto geopolítico especialmente complejo para la isla, coincidiendo con el inicio del denominado “Período Especial”, una etapa de profunda crisis económica en Cuba tras la caída de la Unión Soviética, marcada por la escasez de recursos, energía y suministros básicos.

820c9787 3f74 15ea 86c4 f50ac5d07656 scaledLa película sigue las vivencias de Alexandr y Vladimir, dos de los niños afectados que viajaron miles de kilómetros en busca de tratamiento. A través de sus testimonios y los de otros protagonistas, el relato articula una reconstrucción detallada de un dispositivo sanitario singular por su alcance y continuidad en el tiempo.

El origen del proyecto se sitúa en 2018, cuando Fontan inicia una investigación sobre Cuba y los vínculos de solidaridad internacional. “Al año siguiente se cumplirían 60 años de la Revolución Cubana. Tras hacer una investigación con el objetivo de realizar una película relacionada con Cuba y la solidaridad, desde el Espacio de la Fraternidad Argentino-Cubana surgió la idea de realizar un documental sobre Tarará”.

Aprobado el proyecto, el equipo se desplazó a la isla para documentar testimonios directos y recuperar una memoria poco visibilizada: “a través del relato de sus protagonistas y de otras importantes personalidades de la cultura cubana pudimos reconstruir un momento histórico muy poco conocido”.

Fontan enmarca el documental en un contexto concreto, marcado tanto por las consecuencias del accidente nuclear como por la situación interna de Cuba en los años posteriores: “Mientras tanto, del otro lado del mundo, Cuba se preparaba para la inminente caída de la URSS, su principal socio y sostén económico. Sin duda el momento más difícil que le tocó atravesar a la economía cubana”.

“Tarará intenta ser un canto a la humanidad, a reforzar los valores de hermandad y solidaridad. En síntesis: es un documental hecho desde el amor al prójimo, al que necesita ayuda”, comenta.

El especial se emite coincidiendo con el aniversario del accidente ocurrido el 26 de abril de 1986 en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, en la entonces Unión Soviética (hoy Ucrania). Considerado el peor accidente nuclear de la historia, sus efectos se extendieron por gran parte de Europa y afectaron de forma directa a miles de personas, especialmente a la población infantil.