Contexto y Trama: Tras el éxito de Prey, Predator: Badlands (la séptima entrega principal) busca un nuevo enfoque, ambientándose en un planeta remoto repleto de peligros. La trama se centra en Dek, un joven Yautja marginado que, por primera vez en la saga, es el protagonista. La película se adentra en la cultura, los códigos y los rituales del Depredador, convirtiendo la caza en un rito de paso y supervivencia. El guion de Dan Trachtenberg y Patrick Aison explora un viaje de autodescubrimiento para el cazador, haciéndole replantearse todo aquello que daba por sentado, y descubriendo un nuevo camino para él.

Dirección y Apartado Técnico: La dirección corre a cargo de Dan Trachtenberg, quien mantiene el pulso narrativo y la acción visceral que caracterizaron a Prey. La película es un blockbuster visualmente impactante. El apartado técnico es sobresaliente, con un diseño de producción exquisito, que combina de forma inteligente efectos digitales con efectos prácticos, maquillaje y prótesis para los Yautja y las criaturas. La fotografía, a cargo de Jeff Cutter, utiliza los vastos paisajes de Nueva Zelanda para crear un ambiente hostil e inmersivo y tremendamente atmosférico. La música de Sarah Schachner y Benjamin Wallfisch es épica y efectiva y acompaña muy bien todas las escenas.
Actuaciones: El reparto está encabezado por Elle Fanning y Dimitrius Schuster-Koloamatangi. Koloamatangi logra darle una profundidad sorprendente a Dek, el Depredador protagonista, comunicando emoción y conflicto más allá del lenguaje conocido y dotandole de un carisma pocas veces visto en una de estas criaturas. Fanning ofrece una actuación sólida en su rol de aliada inesperada, siendo un buen anclaje emocional para la audiencia y para Dek, y es el motor base que hará que Dek comience a ver las cosas y el mundo de otra manera, hasta tal punto de replantearse aquellos códigos en los que se basa su cultura.
Conclusión: Predator: Badlands es una entretenida y sólida entrega para la franquicia. Ofrece algo novedoso y nunca visto en la saga de una forma efectiva y convincente con el innovador giro de poner al Yautja como protagonista, explorando su cultura con detalle. Y todo ello reforzado con un apartado técnico impecable.

Lo mejor: indagar en la cultura Yautja, el carisma de Dek, el apartado visual y sonoro y el sentido de la aventura que ofrece el film.
Lo peor: Algunos pensarán que se resta misterio y ferocidad al Depredador. Pero hay que tener en cuenta que se trata de la historia particular de Dek, y como el guión deja bien claro de forma razonable él no es un Yautja «habitual» por expresarlo de alguna manera.
Mi nota final es de un 9,5 sobre 10. Exactamente la misma que se llevó Prey (Predator: La Presa) por mi parte. Deseando ver la continuación de las aventuras de Dek y Naru en futuras entregas. Menuda forma de expandir el lore y reinventar y revitalizar la saga!.




