Resumen
Con Una Batalla Tras Otra (One Battle After Another), el aclamado director Paul Thomas Anderson (PTA) abandona, al menos superficialmente, los dramas contemplativos para zambullirse en su proyecto más ambicioso, costoso y abiertamente «de género» hasta la fecha. Inspirada libremente en la novela Vineland de Thomas Pynchon, esta película no es solo un thriller de acción y secuestro, sino una sátira política y social desenfrenada que utiliza la paranoia y el absurdo como lentes para examinar la fracturada psique de la América contemporánea.
Protagonizada por un elenco de superestrellas que incluye a Leonardo DiCaprio en un papel inesperadamente cómico y desaliñado, y a un Sean Penn escalofriante, el film nos arrastra a la vida de Bob Ferguson, un ex-revolucionario de la contracultura cuya vida off-grid es destrozada por un pasado que se niega a morir. Con un ritmo frenético, un tono de comedia negra explosiva y una duración épica, Una Batalla Tras Otra es una declaración audaz: una película que se pregunta qué queda de los grandes ideales cuando la lucha se convierte en una serie interminable de batallas, grandes y pequeñas, por la supervivencia. ¿Ha logrado Anderson fusionar su maestría cinematográfica con el caos narrativo de Pynchon y la urgencia de los temas actuales? Lo analizamos a continuación.

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Trama
La película nos presenta a Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), un ex-revolucionario de los años 60/70, ahora un padre paranoico y algo «colocado» que vive fuera del sistema con su espabilada hija adolescente, Willa (Chase Infiniti). La trama se articula como un thriller de acción y comedia negra cuando el pasado de Bob regresa de forma violenta en la figura del coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), su némesis, y Willa es secuestrada. Esto obliga a Bob a reunir a sus antiguos camaradas del grupo radical «French 75» para una misión de rescate, que es tanto un intento de recuperar a su hija como de redimirse de sus propios errores. El guion, basado (libremente) en la novela Vineland de Thomas Pynchon, es notoriamente frenético, absurdo y lleno de humor negro, manteniendo un ritmo vertiginoso durante sus casi tres horas de duración. En su esencia, es un drama familiar disfrazado de sátira política y película de acción.
Contexto
El contexto es uno de los elementos más potentes y relevantes del film. La película realiza una ácida sátira política y una inquietante radiografía del presente estadounidense, tocando temas como la crisis migratoria, el racismo, la corrupción sistémica, y el legado y la implosión de los ideales revolucionarios de la contracultura. Anderson utiliza el marco de la paranoia pynchoniana para reflejar la polarización extrema de la sociedad actual, mostrando «extremos en ambos lados del espectro» y la dificultad de encontrar humanidad en un mundo dividido. Es un film que se siente increíblemente actual y pertinente, a pesar de inspirarse en una novela de 1990 y en el espíritu radical de los años 70.

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Dirección: Paul Thomas Anderson
Anderson aborda su proyecto más costoso y posiblemente más «de género» con una energía desbordante. Su dirección es un tour de force de caos controlado, fusionando drama, comedia y thriller de acción.
Estilo y Tono: PTA logra un equilibrio entre la complejidad temática y un tono pulp, a menudo absurdo y divertido. A diferencia de sus obras más contemplativas, aquí hay una aceleración constante, aunque sin perder la profundidad emocional, especialmente en la relación padre-hija.
Manejo del Elenco: Demuestra su maestría para guiar a un reparto coral, permitiendo a sus actores alcanzar extremos que van desde lo bufonesco hasta lo conmovedor.
Secuencias de Acción: Destaca en las ambiciosas secuencias de acción, incluyendo persecuciones de coches y el asalto a la «ciudad santuario» de Baktan Cross, coreografiadas con una visión única que se siente distinta a la acción hollywoodiense estándar. Es la película de Anderson con el mayor swing hacia el entretenimiento de gran escala.

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Actuaciones
Un elenco de primer nivel que navega con pericia por los tonos cambiantes de la película: de la farsa política al drama familiar desgarrador. Anderson ha reunido a pesos pesados de Hollywood y a nuevos talentos, permitiendo que cada actor se extienda hacia extremos inexplorados, logrando una galería de personajes inolvidables.
En el centro de este circo de paranoia y acción está Leonardo DiCaprio, quien ofrece una de sus interpretaciones más «desmelenadas», mientras que Sean Penn se transforma en un villano espeluznante y grotesco. A su lado, la química con la revelación Chase Infiniti define el núcleo emocional del relato. Analizaremos cómo este reparto coral —incluidos Benicio del Toro como el enigmático Sensei y la magnética Teyana Taylor— no solo da vida al complejo guion de PTA, sino que a menudo lo eleva, proporcionando tanto el ancla emocional como la chispa del absurdo que requiere esta ambiciosa épica.
Leonardo DiCaprio (Bob Ferguson): Ofrece una de sus interpretaciones más «sueltas» y cómicas desde El lobo de Wall Street. Su Bob es un antihéroe trágico y payasesco, un idealista venido a menos que es a la vez incompetente y desesperadamente tierno en su rol de padre. Su química con Chase Infiniti es el corazón emocional del film. Sean Penn (Coronel Steven J. Lockjaw): Brilla en un papel grotesco y monstruoso. Penn se regodea en la maldad y el fanatismo del villano, una encarnación reptiliana del autoritarismo que contrasta brillantemente con el nihilismo stoner de DiCaprio. Algunos lo consideran su mejor trabajo en años. Chase Infiniti (Willa): Una revelación. La joven actriz ancla el caos de la película con su presencia afilada, fuerte y autosuficiente. Su personaje es el relevo generacional de la resistencia, mucho más capaz que su padre. Benicio del Toro (Sensei Sergio St. Carlos): Aporta una calidez y excentricidad inesperadas como el instructor de artes marciales y traficante-ocultador de inmigrantes. Su actuación es sutilmente extraña y fundamental para la acción. Teyana Taylor (Perfidia Beverly Hills): Magnética y carismática como la ex-compañera revolucionaria de Bob. Taylor exuda una mezcla de amenaza y pasión, dando cuerpo al lado más radical de la «French 75».
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Apartado Técnico
El aspecto técnico de Una Batalla Tras Otra está a la altura de las expectativas de una producción de Paul Thomas Anderson y es crucial para la inmersión:
Fotografía (PTA y Michael Bauman): El uso del formato VistaVision le da a la película un aspecto rico, texturizado y espectacular. Las imágenes se mueven sin problemas entre la claustrofobia de los búnkers y la amplitud de los paisajes, especialmente en las secuencias de acción.
Música (Jonny Greenwood): La partitura es nerviosa, trepidante y eléctrica, actuando casi como un personaje más que impulsa el constante sentido de movimiento y paranoia. Es una de las contribuciones más importantes al tono general del film.
Edición (Andy Jurgensen): El montaje es un logro notable. A pesar de la larga duración (más de 160 minutos), la película corre hacia adelante con una energía imparable, manteniendo la claridad en medio del caos narrativo.
Conclusión
Una Batalla Tras Otra es una obra audaz, desbordante y, en ocasiones, salvajemente graciosa. Paul Thomas Anderson ha entregado una epopeya de acción que es a la vez una sátira política mordaz y un drama conmovedor sobre la familia y el legado de la disidencia.
Aunque su frenesí y su extensión pueden resultar agotadores para algunos espectadores, la película es un éxito rotundo en su intención de sostener un espejo ante las divisiones de la América moderna. Con actuaciones memorables de todo su elenco (especialmente DiCaprio y Penn) y una proeza técnica que justifica su gran presupuesto, se erige como una de las películas más importantes y discutidas del 2025. Es un viaje salvaje y ruidoso sobre el costo de la rebelión y la terquedad del amor paternal, demostrando que, para bien o para mal, la lucha nunca termina.
Lo Mejor: Leonardo Di Caprio, la fotografia, la BSO, el guión y la historia
Lo Peor: puede hacerse un poco larga, el mensaje politico que trasmite que seguimos haciendo en la gran pantalla
Nota: 8’5
A continuación os dejamos el tráiler de la pelicula que ya podéis disfrutar desde el pasado viernes en cines


